Belén Figueroa participa en la mesa redonda del 10º aniversario del Servicio de Oncología Radioterápica de Althaia

La responsable del PDPCM, la UDR y la Oficina de Diagnóstico Precoz del AECT Hospital de Cerdanya compartió la experiencia del territorio en una jornada que puso en valor el impacto de la radioterapia, la coordinación asistencial y los retos de futuro de la atención oncológica.

El impacto de la radioterapia en los territorios de montaña y alejados de los grandes centros hospitalarios centró una de las mesas redondas celebradas este miércoles 10 de junio en Manresa, en el marco de los actos de conmemoración del 10º aniversario del Servicio de Oncología Radioterápica de Althaia.

La jornada reunió a profesionales sanitarios, responsables asistenciales y pacientes para reflexionar sobre la evolución de la atención oncológica durante esta década y los avances logrados gracias a la proximidad de los tratamientos especializados en los territorios.

En representación del AECT Hospital de Cerdanya intervino Belén Figueroa, responsable del Programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama (PDPCM), de la Unidad de Diagnóstico Rápido (UDR) y de la Oficina de Diagnóstico Precoz, quien compartió la realidad de los pacientes de la Cerdanya y los beneficios que ha supuesto disponer de un servicio de radioterapia más cercano al territorio. La mesa redonda, moderada por Montserrat Domènech, jefa del Servicio de Oncología y subdirectora general de Althaia, contó también con la participación del Dr. Òscar Bernadich, director médico del Hospital de Berga, y de dos pacientes que aportaron su experiencia personal. Acompañando a Belén Figueroa asistieron a la jornada Xavier Caralt, director de Enfermería del AECT Hospital de Cerdanya, y el Dr. Salvador Sarrà, director médico del AECT Hospital de Cerdanya.

Durante su intervención, Figueroa destacó que la puesta en marcha del Servicio de Oncología Radioterápica en Manresa representó un cambio trascendental para los pacientes de la Cerdanya. Hace una década, las personas que requerían este tratamiento debían desplazarse hasta Barcelona, con el esfuerzo físico, emocional y logístico que ello suponía. La proximidad del servicio ha contribuido a reducir significativamente los desplazamientos y a mejorar la equidad territorial en el acceso a los tratamientos oncológicos.

La responsable del PDPCM y de la UDR también puso en valor la colaboración consolidada entre Althaia y el Hospital de Cerdanya, una alianza que ha permitido reforzar la coordinación asistencial y establecer circuitos más eficientes para acompañar a los pacientes durante todo el proceso oncológico. En este sentido, se destacó la comunicación constante entre profesionales, la participación conjunta en comités de tumores y el trabajo multidisciplinar como elementos clave para garantizar una atención integral y continuada.

Otro de los aspectos abordados durante el debate fue la importancia de las enfermeras gestoras de casos y de los equipos multidisciplinares. Según se expuso, estas figuras se han convertido en esenciales para orientar, acompañar y coordinar la atención de los pacientes en procesos cada vez más complejos, contribuyendo a mejorar la experiencia asistencial, la continuidad de los cuidados y una atención más personalizada.

En cuanto a los retos de futuro, la mesa redonda coincidió en la necesidad de seguir potenciando las herramientas de teleasistencia, reforzar los equipos multidisciplinares y continuar adaptando los circuitos asistenciales a las necesidades de los pacientes. En el caso del Hospital de Cerdanya, también se puso de manifiesto la singularidad del modelo transfronterizo, que requiere una coordinación constante para garantizar un acceso ágil, equitativo y de calidad a los tratamientos oncológicos para toda la población de la Cerdanya, independientemente del lado de la frontera en el que resida.

La jornada concluyó con una reflexión compartida sobre la necesidad de seguir avanzando hacia una oncología cada vez más humana y centrada en la persona, incorporando la voz de los pacientes en el diseño de los servicios y en la toma de decisiones asistenciales. Un modelo que combina la excelencia clínica con la proximidad y que, tal y como se recordó durante la sesión, ha contribuido durante estos diez años a que vivir en un territorio de montaña no signifique tener menos acceso a tratamientos esenciales como la radioterapia.

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