El nuevo mamógrafo del Hospital de Cerdanya ya está en funcionamiento
El nuevo equipo incorpora tecnología avanzada y mejoras en el confort de las pacientes, que pueden elegir el color de la iluminación ambiental durante la exploración.
Puigcerdà, 23 de octubre de 2026. El Hospital de Cerdanya ya tiene en funcionamiento su nuevo mamógrafo digital Senographe Pristina Via, de GE HealthCare, un equipo de última generación que permite avanzar en la calidad del diagnóstico mamario y mejorar la experiencia de las pacientes. El nuevo aparato, instalado en el Servicio de Diagnóstico por la Imagen, ya está operativo e incorpora prestaciones tecnológicas y elementos de confort que contribuyen a que la mamografía sea una exploración más cómoda, tranquila y personalizada.
La puesta en marcha de este equipamiento representa un paso adelante en la modernización de los recursos diagnósticos del Hospital y refuerza su compromiso con la prevención y la detección precoz del cáncer de mama, así como con una atención sanitaria de calidad, cercana y centrada en las personas.
Tecnología avanzada para mejorar el diagnóstico y el confort
El nuevo Senographe Pristina Via es un sistema de mamografía digital diseñado para obtener imágenes de alta calidad que faciliten a los profesionales de radiología la identificación y el estudio de posibles alteraciones del tejido mamario.
Una de sus principales ventajas es su diseño ergonómico, concebido para mejorar la comodidad de la paciente durante la exploración. El equipo incorpora formas redondeadas, apoyabrazos y elementos que facilitan una posición más natural, con el objetivo de reducir las molestias asociadas a la realización de la mamografía.
Además, el sistema de compresión mamaria está diseñado para favorecer una exploración más confortable, manteniendo la compresión necesaria para obtener imágenes de calidad diagnóstica. Este aspecto es especialmente importante, ya que la compresión es una de las fases que suele generar más incomodidad entre las pacientes.
La combinación de estas características permite mejorar la experiencia de las mujeres que se someten a una mamografía, sin comprometer la calidad ni el rigor de la prueba.
Una sala que se adapta a cada paciente: el color también forma parte del confort
Más allá de las prestaciones tecnológicas, una de las novedades más destacadas es la incorporación de un sistema de iluminación ambiental que permite a cada paciente elegir el color de la sala durante la mamografía.
Mediante diferentes tonalidades, como el azul, el verde, el rosa o el violeta, el espacio se transforma en un entorno más acogedor y personalizado, alejado de la sensación de frialdad que a menudo se asocia a los espacios clínicos.
Esta posibilidad contribuye a crear una atmósfera más relajada y agradable, que puede ayudar a disminuir la sensación de nerviosismo o inquietud que algunas mujeres experimentan antes o durante la prueba.
El hecho de poder elegir el color del ambiente también permite que la paciente tenga un papel más activo en su experiencia asistencial. Se trata de un pequeño gesto que pone en valor sus preferencias y contribuye a que se sienta más cómoda, escuchada y acompañada.
Esta iniciativa es especialmente significativa para las mujeres que se realizan una mamografía por primera vez o que afrontan la exploración con cierta preocupación.
Un paso más en la detección precoz y la humanización de la atención
La mamografía es una herramienta fundamental para la detección precoz del cáncer de mama, ya que permite identificar posibles alteraciones antes de que aparezcan síntomas y facilita, cuando es necesario, un diagnóstico y un abordaje terapéutico en fases iniciales.
Con el nuevo mamógrafo ya en funcionamiento, el Hospital de Cerdanya refuerza su capacidad diagnóstica y su compromiso con la atención sanitaria de proximidad para la población de la Cerdanya y el Capcir, a ambos lados de la frontera.
La incorporación de este equipamiento refleja la voluntad del centro de seguir avanzando hacia un modelo asistencial que combina innovación tecnológica, calidad diagnóstica y humanización de los cuidados.
Porque la calidad asistencial no depende únicamente de la tecnología, sino también de cómo se sienten las personas durante su atención.